ES CIERTA LA TESIS QUE LAS PROTESTAS CONTRA EL SUBPRESIDENTE DUQUE SON INMERECIDAS? 5 TIPS DE RESPUESTA

Por: Henry Gómez Zarate

1) Lo que ocurre hoy en Colombia con las protestas estudiantiles exigiendo financiación de la educación pública no puede ser entendido sin que se tomen en cuenta los contextos y las agendas políticas que mueven los procesos sociales en cada momento histórico de los sucesivos gobiernos

2) La agenda guerra-paz copó el espectro político de los últimos 50 años. El deterioro del conflicto armado y la legitimación del proyecto contra insurgente (incluida su deriva paramilitar) encontraron su punto culmen en los dos gobiernos de Uribe. El carácter subalterno de los temas sociales y el contexto de amedrantamiento social estatal-paramilitar favorecieron la aplicación de la agenda económica neoliberal sin mayores contestaciones populares. Durante los dos gobiernos del innombrable hubo muy poca protesta social y picos históricos de víctimas.

3) En los gobiernos de Santos la paz concentró la agenda política entre dos facciones neoliberales de la élite, ubicando al uribismo como un oportunista obstructor que en realidad no perseguía “hacer trizas los acuerdos” sino socavar acopiamientos públicos de la verdad que los dejaran expuestos. Así las cosas, se manipuló la ingenuidad emotiva del colombiano medio detrás de promesas que no se podían cumplir, mientras el amedrantamiento estatal-paramilitar se contraía al atentado personal que hoy suma centenares de víctimas entre los líderes sociales. Durante los gobiernos de Santos aumentó la protesta social y hubo una drástica reducción de víctimas por la nueva adaptación a la cacería focalizada. (37 días duró el paro del Magisterio en la época de Gina Parody en el MEN).

4) Las elecciones que instalaron como presidente “a quien dijo Uribe” muestran un profundo cambio en dos asuntos centrales: una agenda política que prioriza por primera vez temas fundamentales de la agenda social, económica y política al igual que una incapacidad de la cacería focalizada para amedrentar y frenar la protesta social. Hace todo el esfuerzo el uribismo por retrotraer el contexto y la agenda de épocas anteriores, conectando artificialmente su agenda neoliberal a los rentables odios del pasado contra Santos y los acuerdos de la Habana pero no le alcanza para manipular a una base social que tiene clara otras prioridades vinculadas con su propio destino. Aclaradas las aguas turbias que opacaban lo importante, millones se aperciben que el actual gobierno solo da continuidad a la tarea inconclusa que en muchos ejes antisociales dejó Santos.

5) Educación, salud, corrupción, control mafioso del estado y baches profundos de nuestra democracia muy tentada al uso del amedrantamiento social no convencional constituyen puntos de una agenda política que llegaron para quedarse en una base social cada vez más amplia (o al menos eso se espera)

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