Para salvar los acuíferos de Corozal….y del país. No al Fracking

Una de las multinacionales que espera autorización del gobierno Nacional para utilizar esta técnica del fracking es Pacific Rubiales

 

El “fracking” o fractura hidráulica de gran volumen, se utiliza para extraer combustibles fósiles no convencionales de difícil acceso, como gas y petróleo, el gas de arenas compactas y el metano en vetas de carbón.
Cada vez son más las pruebas con enormes riesgos e impactos sanitarios y ambientales del fracking y esto está generando una extensa oposición pública entre las comunidades, en la Unión Europea y los EE.UU.
El fracking sin duda está contaminando el agua potable, el aire y los suelos.
La oposición generalizada ha llevado a que cientos de ciudades y pueblos de los EE.UU, aprueben normas que imponen prohibiciones o moratorias sobre el fracking.
También esta oposición pública al fracking se está propagando por toda Europa a medida que la gente va tomando conciencia de sus riesgos potenciales.
Al gran capital, con su avaricia, mezquindad, individualismo e iniquidad, poco le importa el futuro de la especie humana.
La prensa y periodistas comprados de RCN, Caracol y El Tiempo aplauden que el nuevo presidente de Ecopetrol, Juan Carlos Echeverry, manifestara, “No nos podemos dar el lujo de no realizar el fracking”.
Claro, usan terminología en inglés para que un pueblo ignorante, indolente e indiferente no entienda ni pueda expresarse.
La denominada técnica del fracking consta de perforaciones en la roca porosa por varios kilómetros de extensión, fracturándola con la inyección de agua en alrededor de 25 millones de litros.
Mezclada con arena y productos químicos de alta peligrosidad, como el benceno, xileno, metilbencenos y radiactivos como el radón, que a elevadísimas presiones obligan la salida de restos de hidrocarburos.
Las comunidades deben saber que por filtración de estos químicos llegan siempre a lechos acuíferos, contaminándolos, afectando la agricultura, ganadería, el turismo y la vida de todo ser viviente.
La contaminación origina todo tipo de cánceres, alergias, afectaciones al sistema nervioso y lleva a mutaciones en todas las especies incluida la nuestra.
Las compañías petroleras y gobiernos como los nuestros, con la confianza inversionista, priorizan rentabilidad económica y producción de capital, sobre el derecho a la vida sana.
Con el déficit fiscal no se les vaya a ocurrir irresponsablemente, aplicar como política pública la técnica del fracking, sumándose a los perjuicios ambientales del ferroníquel, oro y el carbón.
Sería muy importante que partidos alternativos, ONG de DDHH y ambientalistas investiguen y prendan las alarmas, porque está demostrado que nuestros gobernantes le han vendido la autonomía y soberanía a las multinacionales.

 

GIL A. FALCÓN PRASCA   Cortesia. El Universal.

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